Siempre
es buen momento
para hacer estiramientos

Por este motivo, y como celebración de nuestro 25 aniversario, hemos preparado una serie de estiramientos con respiración consciente para que puedas ejercitar en tu día a día y sin romper tus rutinas.
“Estirar y respirar bien es un gesto sencillo, pero poderoso. Te ayuda a mantener tu cuerpo más libre, tu mente más clara y tu salud más protegida.”

Mientras te duchas

El agua cae, la tensión se disuelve.

Incluye esta pequeña rutina de estiramientos cada día para estirar los lados del tronco, la cintura escapular y la columna torácica. Mejorarás la capacidad pulmonar al abrir el espacio costal. Relajarás el sistema nervioso, especialmente al combinar el sonido del agua con la respiración controlada. Prepararás tu cuerpo para empezar el día con movilidad y calma.

Al asomarte por la ventana...

Abre tus pulmones de par en par.

Cada vez que abras una ventana o te asomes al balcón, puedes hacer esta pequeña serie para estirar el pecho, hombros y zona dorsal alta. También favorece una respiración amplia y profunda. Y ayuda a Integrar el entorno exterior como estímulo de bienestar.

Mientras ves la tele...

Suelta el mando y toma el control.

Incluye esta pequeña rutina de esatiramientos cada día para estirar los lados del tronco, la cintura escapular y la columna torácica. Mejorarás la capacidad pulmonar al abrir el espacio costal. Relajarás el sistema nervioso, especialmente al combinar el sonido del agua con la respiración controlada. Prepararás tu cuerpo para empezar el día con movilidad y calma.

Si trabajas sentad@...

Asienta pautas saludables.

Estos pequeños ejercicios te ayudarán a estirar la musculatura lateral y dorsal. Favorecerán la movilidad del tronco y el desbloqueo diafragmático. Interrumpirán la rigidez postural mantenida y aliviarán la carga en la espalda. También reducirán fatiga mental y mejorarán la concentración. Coloca esta pegatina en tu puesto de trabajo para recordarte los ejercicios.

Si trabajas de pie...

Camina hacia el bienestar

Esta pequeña serie de ejercicios evita bloqueos en zona lumbar y piernas. Ayuda a mantener presencia y calma en momentos de espera. Mejora el retorno venoso, especialmente si se pasa muchas horas de pie. Coloca esta pegatina en tu lugar de trabajo para recordarte los ejercicios.

 

Mientras conduces...

Semáforo en rojo, respiración en verde.

Estos ejercicios están diseñados para liberar tensión acumulada en la zona cervical y hombros, algo muy común al conducir o estar en tránsito. Mejorar la movilidad del cuello y favorecer una postura más erguida. Activar el sistema nervioso parasimpático, reduciendo el estrés y la ansiedad sin desconectarse del entorno. Ayudar a transformar un momento pasivo (espera) en una oportunidad activa de cuidado personal. Prevenir rigidez cervical en personas que pasan mucho tiempo al volante (repartidores, transportistas, desplazamientos laborales...).

Al terminar el día...

Antes de dormir, despierta tu sueño.

Hemos preparado una pequeña rutina para ayudarte por las noches a liberar tensión lumbar y mejora el retorno venoso. También te ayudarán a inducir el sueño al activar el sistema parasimpático. Y también a suavizar la respiración, ayudando a soltar el día física y emocionalmente. Coloca esta pegatina en un lugar cercano a tu cama para recordarte los ejercicios.

 

Si vas a picar algo...

Antes que la nevera, abre tu consciencia.


Estos ejercicios te ayudarán a liberar la cadena posterior: espalda, isquiotibiales y cuello. Aumentarán la conciencia corporal y frenarán el automatismo de comer por impulso. Ayudarán a reducir el hambre emocional y activarán el foco mental. Coloca este imán en tu nevera para recordarte los ejercicios.

Al coger el móvil...

Desbloquea también tu respiración.

Con estos ejercicios, hechos de forma habitual, corregirás la postura encorvada típica del uso prolongado del móvil. Aumentarás la conciencia corporal antes del uso automático. Reducirás tensión cervical y la ansiedad previa al consumo digital. Descarga este fondo de pantalla para tu móvil, para recordarte los ejercicios.

 

¿Por qué los estiramientos son fundamentales para la salud preventiva?

Mantienen la elasticidad muscular y previenen lesiones; Cuando los músculos están acortados o tensos por malas posturas, estrés o sedentarismo, se vuelven más propensos a sufrir lesiones, contracturas o roturas. Estirar de forma regular, junto con una respiración consciente que acompaña y dirige el movimiento, mantiene la longitud muscular óptima, facilita los gestos cotidianos y reduce el riesgo de lesiones.

Favorecen una mejor postura; Los desequilibrios musculares son causa común de dolores crónicos en cuello, espalda o lumbares. Estirar zonas clave como pectorales, flexores de cadera, isquiotibiales o trapecios, mientras se respira de forma lenta y profunda, ayuda a liberar tensiones acumuladas, a corregir malas posturas y a restablecer el equilibrio corporal desde dentro.

Mejoran la circulación y oxigenación; El estiramiento, acompañado de una respiración amplia y consciente, actúa como una “bomba suave” para el sistema circulatorio. Al respirar profundamente durante el estiramiento, favorecemos la vasodilatación local y optimizamos el aporte de oxígeno y nutrientes. Esto impulsa la regeneración celular y reduce la sensación de fatiga.

Reducen el estrés físico y emocional; Estirar es un acto físico que impacta también a nivel emocional. Al incorporar una respiración consciente —lenta, nasal, y rítmica— se activa el sistema nervioso parasimpático, responsable del descanso y la calma. Esta combinación es una herramienta poderosa para aliviar ansiedad, mejorar el sueño y recuperar el equilibrio interior.

Aumentan la conciencia corporal y emocional; Estirarse con atención plena y respiración consciente no solo ayuda a detectar tensiones físicas, sino también bloqueos emocionales. Cada respiración nos invita a observar cómo estamos, sin juicios, y a reconectar con nuestro cuerpo de forma honesta y compasiva. Es una práctica de autoconocimiento diaria y accesible.

Activan o relajan según el momento; Según el tipo de estiramiento (dinámico o pasivo) y el ritmo de la respiración que lo acompañe, podemos estimular la energía del cuerpo por la mañana o facilitar una profunda relajación al final del día. Respirar consciente en cada fase del estiramiento nos permite modular el efecto que buscamos: activar o soltar.